1607 Testamento de Inés de Otálora y Gamboa, alias Inés Ruiz de Otálora, viuda de Rodrigo de Ocáriz

1607 OTALORA GAMBOA 1607. TESTAMENTO DE DOÑA INÉS DE OTÁLORA Y GAMBOA, alias INÉS RUIZ DE OTÁLORA, VIUDA DE RODRIGO DE OCÁRIZ. Siete momias han sido históricamente veneradas en Euskal Herria por su 'santidad' y sus 'propiedades curativas'. La mejor conservada de todas ellas corresponde a la oriunda mondragonesa Inés Ruiz de Otalora, fallecida en octubre de 1607 en Valladolid. Popularmente conocida con el apelativo familiar de Amandre Santa Inés, sus restos incorruptos reposan desde hace más de cuatrocientos años en la parroquial de San Juan Bautista. La 'milagrosa' preservación del cadáver, el fervor místico de la España imperial en declive del siglo XVII y algo tan simple como la rima fonética entre Inés y 'amets' (sueño, en euskera), alentaron un culto basado en la creencia popular de que Santa Inés protegía a sus devotos de pesadillas y trastornos, como el insomnio o el sonambulismo. «Protegía, a quienes se acogían bajo su tutela, de Inguma, genio nocturno del mal», escribían Lourdes Herrasti y Francisco Etxeberria en 'El nacimiento de un rito: Amandre Santa Inés en Arrasate', trabajo publicado por el Departamento de Antropología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi en 2004. Permanecen aún muy presentes en la memoria histórica colectiva las letanías que se recitaban de noche antes de ir a la cama: 'Amandre Santa Ines /bart einjot amets, / ona bada, bion partez / eta txarra bada, inondako bez' (Señora madre Santa Inés / anoche he soñado / si para bien, sea para los dos / y si es para mal, para ninguno'). Existen diversas variantes de este rezo provenientes de distintas localidades como Bergara, Azkoitia, Ataun, Beizama, Garai o Bidania, como recogen Herrasti y Etxeberria en su investigación. Durante siglos, la momia de la señora-madre Santa Inés ('ama-andrea' es la forma de respeto empleada para designar a la abuela y 'aita-jauna' al abuelo) permaneció a la vista del público dentro del féretro depositado en la capilla familiar de los Ocáriz. En 1946 sus restos fueron trasladados a un nicho situado a la izquierda del templo. No regresaría a su mausoleo familiar hasta finalizada la rehabilitación integral de la parroquia en 1998. Desde entonces, eximida ya de la devoción popular y oculta a los ojos de los curiosos, Inés Ruiz de Otalora ha alcanzado por fin el eterno descanso que anhelaba junto a su marido Rodrigo de Ocáriz. Pero en su reposo le acompañan los restos de 4 niños cuyo origen e identidad constituyen un misterio. Amandre Santa Inés comparte su féretro con los restos esqueléticos de un niño de seis años y otros tres neonatos o fetos a término depositados en una caja-arqueta. Un estudio antropológico-forense realizado en 1994 por los mismos Herrasti y Etxeberria y otros autores entre los que se contaba el arrasatearra José Ángel Barrutiabengoa, constató la presencia de los restos infantiles, pero no desveló si se trataba de hijos de la difunta fallecidos a temprana edad. Se sabe, gracias al testimonio que dejó su coetáneo Esteban de Garibay, que Inés Ruiz de Otalora murió viuda y sin descendencia. Pero los análisis radiológicos a que fue sometida el cuerpo de Inés Ruiz de Otalora en el Hospital de Zumarraga revelaron que la «existencia de, al menos, un parto con bastante anterioridad al fallecimiento». Notables guipuzcoanos Inés era la cuarta hija de Miguel Ruiz de Otalora, regente de la Audiencia de Navarra y miembro del Consejo de Indias bajo el reinado de Felipe II, y de su esposa Catalina de Zuazu y Lazarraga. Los Ruiz de Otalora eran originarios de la casa Otala-Azpi del barrio atxabaltarra de Azatza, y estaban emparentados con la casa-solar de Galarza, importante pariente menor de la citada localidad. Por los cargos que el padre ocupa en Navarra, Valladolid o Madrid, la familia conoce probablemente cambios de residencia. Inés contrae matrimonio con Rodrigo de Ocáriz, natural de Mondragon, Grefier (secretario) de la Real Casa de Felipe II en Valladolid. En esta ciudad residirá el matrimonio. Para finales del siglo XVI había fallecido Rodrigo, e Inés quedó viuda y sin sucesión. Tuvo hijos pero ninguno le sobrevivió. El 9 de octubre 1607, ya enferma, hizo testamento manifestando su deseo de ser enterrada junto a su marido en la capilla que los Ocáriz poseen en la parroquia de San Juan. Antes de finalizar el año murió, y fue enterrada en el convento de San Francisco de Valladolid. Algún tiempo después, puede que años más tarde, nadie lo puede precisar con rigor, se exhumó el cadáver para su traslado a Mondragon obedeciendo la última voluntad de la difunta. Los investigadores suponen que fue entonces cuando se descubrió el cuerpo incorrupto de Inés Ruiz de Otalora. Lo sorprendente del hallazgo suscitó la admiración desde el primer momento, y propició que «en torno a él se generaran rumores de santidad», señalan Herrasti y Etxeberria. La momificación del cuerpo de esta mujer adulta madura de 1,67 metros fue «natural y espontánea, producida por la deshidratación progresiva en condiciones medioambientales de sequedad y aireación». A su llegada a Mondragon, fue introducido en un féretro de 1,55 metros. «Para ello, hubieron de forzar las piernas y el cuello hasta acomodarla en decúbito supino con los brazos flexionados sobre el tronco tal y como estaba desde el primer momento», señalan los investigadores de Aranzadi. Virgen Dolorosa El cadáver había sido amortajado con una camisa, esclavina y capa para vestir el cuerpo, y cofia y toca para la cabeza. Los investigadores no descartan que al menos la camisa y la cofia «fuesen prendas personales y empleadas en vida por la fallecida». El equipo encabezado por el forense Etxeberria cree que, «seguramente, su rostro fue cubierto por un velo, ya desaparecido, que dejó una impronta de la trama en la cara. Este velo formaba parte de la mortaja en el caso de las mujeres viudas, como símbolo de su condición. La capa y la toca componían el atuendo funerario característico de la iconografía de la Virgen Dolorosa». El féretro de roble está tapizado de un terciopelo rojo burdeos, ribeteado por una cinta dorada que conforma una retícula. También se encontraron dentro monedas de la época. La 'incorruptibilidad' del cuerpo de Inés Ruiz de Otalora despertó tal devoción que afloró el deseo de hacerse con una reliquia de la 'santa'. Por ello, el tapizado exterior de ataúd y parte de la capa de la momia se hallan recortados y desgarrados. Con ellos se confeccionaban escapularios e incluso «se solía coser a los colchones para proteger el sueño. Algún trozo incluso llegó a Gran Bretaña» señalaba José Ángel Barrutiabengoa. Tomado de: http://www.diariovasco.com/v/20121028/alto-deba/amandre-anos-20121028.html Valladolid, 2 de octubre de 1607. En el nombre de la sanctisima trinidad [...] yo doña ines de otalora y gamboa viuda de rodrigo de ocadiz difunto vezina que soy de la villa de mondragon residente en esta ciudad de valladolid estando enferma [...] [...] mi cuerpo sea depositado en el monasterio de señor san francisco desta çiudad en la parte y lugar que a mis alvaçeas y testamentarios pareçiere [...] y alli este asta tanto que los dichos mis testamentarios le hagan llevar a la capilla de señor sant sevastian de la villa de mondragon que es de doña catalina de ocadiz y otalora mi sobrina a quien suplico tenga por vien de dar lugar para ello pues estan alli los huesos de el dicho rodrigo de ocadiz mi marido y encargo a los dichos mis testamentarios sea con la mayor brevedad posible el trasladarme a la dicha capilla yten dejo a boluntad de mis testamentarios el gasto que quisieren haçer en enterrar mi cuerpo [...] yten mando que por mi alma se gasten en deçir misas cantadas y reçadas mil ducados [en San Francisco de Valladolid, en San Francisco de Mondragón, en Nuestra Señora de Aránzazu...] yten mando quiero y es mi voluntad que de la renta que yo tengo y poseo situada en los puertos secos de entre aragon y castilla que son treçientos ducados en cada un año dellos escoxa el cavildo de la yglesia de la dicha villa de mondragon los cient ducados que mejor le parezca y mas vien situados esten los quales mando [fundación de memoria de misas...] por mi alma y la de rodrigo de ocadiz mi señor y marido y mis padres y don juan de otalora mi hermano y deudos [...] y suplico al licenciado mazmela mi primo que para questa misa se empieçe a deçir con brevedad haga su deber en ello ayudando con sus buenas intelixençias como de su merçed yo espero otrosi mando y quiero que el dicho cavildo y clerigos de la dicha villa de mondragon sean obligados si goçaren esta dicha renta de los dichos çien ducados de renta a deçirme el dia de nuestra señora de la conçeption en cada un año en la yglesia de nuestra señora de las perlas en la villa de zuazo en la capilla de nuestra señora donde esta sepultado el cuerpo de don juan de otalora mi hermano una misa cantada [...] yten declaro que entre el dicho licenciado mazmela mi primo y yo emos tenido alguna quenta de que creo me resta debiendo alguna cantidad de maravedis que no se lo que sera = mando que no se le pida de quenta alguna sino la que el quisiere dar de graçia y en esto declaro no se entiende aya de dexar de pagar los cinquenta ducados que me libro en doña juana de otalora mi hermana y el los havia de cobrar de mi haçienda en la dicha villa de mondragon yten mando a la dicha doña juana de otalora y gamboa mi hermana por lo mucho que la quiero y estimo la cantidad de maravedis que vinieren a haçer çient ducados de renta en cada un año [...] y ansi mismo le mando todos los vienes muebles y raices que to tengo en la dicha villa de mondragon y en alava los quales le mando con la carga y obligaçion que sobre ellos esta inpuesta de pagar los quatrocientos y diez y seis reales en cada un año a la yglesia de la dicha villa de mondragon para memoria de la capellania de nuestros padres [...] yten mando que entre los los pobres neçesitados de la dicha villa de mondragon se repartan y den de limosna quinientos reales que como cura que es de la dicha yglesia el dicho licenciado mazmela save quienes son los mas neçesitados yten mando al dicho licenciado mazmela y otalora mi primo por el amor y grande deboçion que mostro tener a nuestra señora la que vino de roma se la mando para si mientras viviere con que despues de sus dias se ponga en la capilla de señor san sebastian de la dicha villa de mondragon yten mando a la dicha doña juana de otalora mi hermana todas las ymaxenes y cosas de mi oratorio y ansimismo las demas niñerias que yo tengo y que no puedan salir al almoneda que se hiçiere de mis vienes [...] yten mando que a doña catalina de ocadiz mi sobrina viuda de don antonio de samano le buelban a dar una cadena de oro que el dicho don antonio de samano su marido me mando por clausula de su terstamento debajo de cuya dispusiçion murio y ansimismo la mando una ymaxen de señora santa ines [...] yten mando a la fabrica de la yglesia de la dicha villa de mondragon çinquenta ducados para que con ellos compren misales o lo que uvieren menester [...] yten mando a los dos veaterios de monxas agustinas y franciscas de la dicha villa de mondragon çient ducados por una bez çinquenta a cada veaterio [...] yten digo que en mis papeles allaran dos çedulas que yo tengo contra el doctor mendizabal vezino de la villa de oñate de quenta de quinientos reales mando y es mi voluntad que las dichas çedulas se rasguen y no se cobre nada [...] yten mando se le rediman y quiten a doña maria de berastigui y otalora mi sobrina los çient ducados de prinçipal que sobre mis vienes tiene y ansimismo la mando por lo mucho que la quiero çinquenta ducados por una vez [...] yten mando a maria de jesus mi criada vezina de la villa de mondragon para ayuda a su casamiento çinquenta ducados [...] yten mando quiero y es mi voluntad que a don miguel de verastigui y otalora mi sobrino le den de mis bienes lo que montaren çient ducados de renta en cada un año para que sean suyos propios y aga dellos a su boluntad para siempre xamas los quales le mando para que acave con sus estudios [...] yten mando a maria ortiz residente en la villa de madrid si es viva doçe ducados dados por una vez [...] yten mando a fulano tineo mi escudero un luto de paño y doçe ducados dados por una vez [...] yten mando a magdalena de villegas mi criada para ayuda a su remedio çinquenta ducados dados por una vez [...] yten mando a ana gomez mi criada para ayuda a su remedio çinquenta ducados [...] yten declaro que pedro gonzalez vezino de legarda arriero llevo mi ropa y ajuar de casa desde esta çiudad de valladolid a la dicha villa de mondragon el qual me perdio un repostero y asta que diese quenta del el licenciado mazmela mi primo le detuvo treinta y çinco reales los quales yo tengo mando se digan de misas por la persona cuyos fueren no apareciendo el repostero yten mando a juana de piña vezina de el lugar de piña criada que a sido de mi hermana doña juana de otalora por el amor que la tengo y para ayuda al estado que quiere tomar de relixiosa çinquenta ducados [...] yten mando a cristobal rodriguez criado que ha sido mio y aora lo es de mi hermana doze ducados [...] yten mando a juan diaz de zarate y a juana de salas su muger criados de doña catalina de ocadiz mi sobrina por el mucho amor que les tengo çinquenta ducados [...] yten mando al padre tomas de villacastin relixioso teatino por la mucha caridad que del e reçivido y por el amor que le tengo y por que ruegue a dios por mi alma çinquenta ducados [...] yten declaro que con el señor luis de alarcon contador de la contaduria mayor de quentas de su magestad e tenido algunas de los maravedis que por mi a cobrado en que me a hecho mucha merçed y reconoçida della mando que no se le pida ninguna quenta sino la que su merçed quisiere dar al qual mando por el mucho amor que le tengo y buenas obras que e reçivido un barquillo de plata sobre dorado que yo tengo [...] yten declaro que juan lopez de herani oficial mayor de cirizar secretario del consexo de indias de su magestad residente en la villa de madrid a cobrado por mi desde año y medio a esta parte los reditos de tres juros que yo tengo sobre los puertos secos de portugal mando que se bea mi libro de quentas y se le reçiva en ellas lo que en el pareçiere haverme dado y de lo que debiere de quenta a la dicha doña juana de otalora mi hermana y por el quidado que el dicho juan lopez de hernani a tenido en cobrar mis juros le mando una taça de plata ancha dorada que yo tengo hecha al uso de mondragon [...] yten declaro que diego de cosio residente en la villa de madris criado que fue de don juan de otalora mi hermano tiene en su poder la escriptura orixinal con los demas recaudos de la villa de torrejon de velasco quiero y es mi voluntad que de quenta dellos y del dinero que a reçivido conforme la raçon que en mi libro se hallare yten declaro que don pedro de otalora mi hermano del consejo de su magestad y su oidor en la ciudad de mexico en las indias tiene quentas conmigo de çiertos maravedis que me a ido enviando despues que esta alla de que esta armada quenta en un libro de las quentas del dicho don juan de otalora mi hermano y conforme a ella mando que todo lo que fuere suyo se le pague pues mi hermana doña juana save para lo que el dinero es yten mando a tres hijas que tiene isabel de mendia vezina de udala treçientos ducados dados por una vez a cada una dellas çiento los quales les mando para ayuda a su remedio [...] yten mando a otras tres hijas de martin ruiz de mazmela vezino de la misma casa de mazmela otros treçientos ducados dados por una bez a cada una dellas çiento [...] yten mando a ana gonzalez criada que a sido mia duçientos ducados los quales le mando para ayuda a su remedio [...] [...] nombro por mis alvaçeas y testamentarios a la dicha doña juana de otalora y gamboa mi hermana y a don jeronimo de otalora fiscal del rey nuestro señor y a don pedro de otalora su hermano mis primos y al licenciado juan de mazmela y otalora mi primo y a doña catalina de ocadiz mi sobrina muger del dicho don antonio de samano difunto [...] todos los demas vienes que quedaren mando se bendan y el dinero que sellos se hiçiere se recoxa y ponga todo junto y con ello casen hijas de vecinos de hombres pobres que sean huerfanas neçesitados deudos mios si los ubiere o de otros en la dicha villa de mondragon y esto se haga lo mas presto que se pueda [...] [...] en la çiudad de valladolid a dos dias del mes de otubre de mil y seiscientos y siete años [...]