1605 Testamento del licenciado Bartolomé de Benavente Benavides, del Consejo de Indias

1605 BENAVENTE BENAVIDES 1605. TESTAMENTO DEL LICENCIADO BARTOLOME DE BENAVENTE DE BENAVIDES, OIDOR, DEL CONSEJO DE INDIAS. Apertura en Valladolid, 15 de junio de 1605, solicitada por doña Ana de la Cerda. In dey nomine amen conocida cosa sea [...] yo el licenciado bartolome de benavente de benavides del consejo real de las indias de su magestad hijo mayor legítimo que soy y finqué del licenciado Cristóbal de Benavente Benavides que haya gloria, del Consejo de S.M. y su fiscal que fue de la Real Audiencia y Chancillería de México en la Nueva España, hijo legítimo que fue de Pedro de Benavente y de doña Leonor Díez de Benavides y nieto que fue de Cristóbal de Benavente mis señores abuelo y bisabuelo, naturales de la villa de Benavente y reino de León, y de doña Isabel del Rincón y de Medina, mi señora madre que haya gloria, hija del licenciado Antonio Ruiz de Medina y del Rincón, del Consejo de S.M. y su fiscal que fue de la dicha Real Audiencia y Chancillería de México, hijo natural que fue de don Juan de Medina y del Rincón, obispo de Segovia y presidente de la real Chancillería de Valladolid, inquisidor general, mi bisabuelo, mis señores abuelo y bisabuelo naturales de la villa de Medina del Campo, estando sano del cuerpo y en mi juicio […] [...] el cuerpo lo encomiendo a la tierra do fue formado a do sea sepultado en la iglesia parroquial de señor Miguel Arcángel de la ciudad de Valladolid, en la capilla del crucifijo, que es como entran por la puerta principal a mano derecha, y es el enterramiento del licenciado Cristóbal de Benavente mi señor y padre. [...] y si muriere en Madrid me entierren en la capilla que instituyeron el señor doctor Luzón, prior de la orden de señor Santiago, tío de doña Ana, y mi suegro el licenciado Juan de Almazán de la Cerda en el monasterio de la Merced, que es a mano derecha como entramos frontero de la puerta de la casa del dicho mi suegro como van a Lavapiés y se digan las misas como dicho es [...] yten mando treinta reales de limosna al monasterio de Sancti Spiritus de la villa de Benavente por que me digan una misa con su vigilia y diácono y subdiácono y por que me encomienden a Dios y por mi intención y así mismo se den a la señora doña María de Benavides, priora que al presente es en el dicho monasterio, mi prima, para ayuda de sus necesidades tres mil maravedís si fuere viva al tiempo de mi fallecimiento [...] yten declaro que por cuanto doña Isabel del Rincón y de Medina, mi señora madre que haya gloria, dicen que hizo un testamento con ciertos defectos de solemnidad contra las leyes de este reino en que mandó más de lo [que] en su quinto cabía según entiendo y según el licenciado Cristóbal de Benavente mi señor y padre que haya gloria lo declara en su testamento, diciendo haber gastado en su cumplimiento del ánima de mi señora doña Isabel del Rincón, mi madre, quinientos ducados y otros quinientos que dio a mi señora doña Catalina del Rincón mi tía y hermana de mi madre y mujer del señor don Gonzalo de Cáceres, vecino de Segovia, a quien mi señora doña Isabel mi madre dicen hizo cierta manda, y más el dicho mi padre en su nombre dotó e instituyó una capilla en la dicha iglesia de señor San Miguel como parece por su testamento, y después acá mis hermanos y yo y nuestros curadores por nosotros siendo menores se concertaron con los frailes agustinos de Nuestra Señora de Gracia de Medina del Campo y por ciertos maravedís que les dimos se apartaron de mil ducados que mi señora doña Isabel mi madre decían les mandó, como se contiene en la escritura de transacción que de ello pasó ante Juan Fernández de Benavente, escribano del número de Valladolid, a quien me refiero, y con estos mil ducados y con los quinientos ducados que costó la dotación de la capilla y no sé si más, viene a ser más de dos mil y quinientos ducados, con el gasto de los cuales entiendo estar cumplido el descargo del ánima de mi señora doña Isabel mi madre, y declaro que de la herencia de mi abuelo el licenciado Antonio Ruiz de Medina y del Rincón mi señor y de mi señora abuela doña Catalina de la Vega, padres de la dicha mi madre, que posee la dicha doña Catalina del Rincón mujer del dicho señor don Gonzalo de Cáceres, no he recibido nada ni ninguno de mis hermanos [...] yten declaro que el año de setenta próximo pasado por mí y en nombre del señor capitán Nicolás de Benavides y de mi señora doña Leonor de Benavides, mis hermanos, me concerté en Madrid con Hernando del Campo, vecino de Madrid ya difunto, por virtud del poder que tuvo del convento y monjas de Nuestra Señora de la Concepción de la ciudad de México, donde mi señora doña Isabel de Benavente y del Rincón mi hermana fue monja profesa, al cual por el derecho de las legítimas y herencia que podía pertenecer a la dicha señora doña Isabel mi hermana que esté en el cielo, de un cuento trescientas tantas mil maravedís en sesenta y seis mil y tantos maravedís de censo en cada un año sobre el duque de Alcalá y su estado pagados en Sevilla, con los cuales el dicho Hernando del Campo en nombre del dicho convente y monasterio se apartó de todo [...] como más largamente se entiende en la escritura que de ello pasó ante Gaspar Testa, escribano del número de Madrid, el año de setenta a que me refiero [...]   yten digo y declaro que yo fui curador de las personas y bienes de los dichos mis hermanos desde el año de sesenta y cinco hasta el año de setenta y tres y el dicho año di cuenta con pago de la dicha curaduría y bienes al dicho señor Nicolás de Benavides y a la dicha señora doña Leonor de Benavides, mis hermanos e hicimos partición de los bienes que quedaron [...] ante Antonio de Cigales escribano del número de Valladolid el dicho año de setenta y tres [...] yten digo y declaro que mi señora doña María de Guzmán mi madrastra que esté en el cielo está pagada de todo lo que mi padre la mandó como parece por las cuentas que yo la tomé el año pasado de sesenta y cinco ante Francisco Cerón, escribano del número de Valladolid [...] está pagada de los cien ducados que mi padre la mandó cada año hasta fin de diciembre del año de noventa y cinco que falleció... yten digo que yo me desposé en San Lorenzo el Real de El Escorial en presencia de la serenísima princesa doña Juana que haya gloria día de señor San Lorenzo en la noche, día de agosto de mil y quinientos y tres años, con doña Ana de la Cerda y de Luzón mi señora mujer, de la cámara de la dicha serenísima princesa, hija legítima de los señores licenciado Juan de Almazán de la Cerda, médico del rey nuestro que está en el cielo y de la cámara del serenísimo príncipe don Carlos y de la dicha serenísima princesa doña Juana y de la serenísima emperatriz y de doña Inés de Frías y Luzón su mujer, y me velé según orden de la santa madre iglesia romana por el mes de noviembre del mismo año en el monasterio de la Merced en Madrid, siendo nuestro padrino el señor don Cristóbal de Mora, conde de Castilrodrigo, comendador mayor de Alcántara, del Consejo de Estado del rey nuestro señor, y mis señores suegros me dieron en dote y casamiento con la dicha doña Ana mi señora mujer cuatro mil ducados en dineros de contado, de los cuales gasté  en vestidos de su persona y otras cosas cuando me casé alguna cantidad y de la resta compré los ochenta mil y setecientos y cincuenta y seis maravedís de juro de renta cada año por privilegio de su majestad sobre el almojarifazgo mayor de Sevilla que después vendí [...] y fuera de dote y de legítima para aumento de dote y de legítima en vestidos y unas ajorcas de oro, piedras y perlas que le dio la dicha serenísima princesa... doscientas noventa y siete mil y setecientos y cuarenta maravedís y ciertas varas de terciopelo y damasco carmesí para unas almohadas que le dio la reina doña Ana nuestra señora que haya gloria, que valió trece mil y seiscientos maravedís y de la legítima de su madre le cupieron seiscientas y seis mil y setecientos y veinte maravedís que recibí, y el año de mil y quinientos y noventa y dos la serenísima emperatriz y la señora infanta Margarita le dieron y enviaron un escritorio de plata y ébano que se vendió en mil y quinientos reales y su padre le envió otro pequeño que se vendió en seiscientos reales y en los dichos cuatro mil ducados entró el dote mayor que de dama, que la mandó la dicha serenísima princesa, y la manda y donación que el señor Juan Almazán de la Cerda, su hermano que haya gloria, hizo a la dicha doña Ana de la Cerda y Luzón mi señora mujer... escritura de dote que otorgamos como dicho es ante Gaspar Testa, escribano del número de Madrid [...]  así mismo prometí de arras a la dicha doña Ana quinientos ducados, quiero y es mi voluntad que sin pleito ni dilación alguna, si Dios fuere servido de llevarme, primero se le paguen los dichos quinientos reales de arras [...] y así mismo se le pague el valor de dos candeleros de plata y una fuente de plata dorada grande que valdría con los candeleros dichos de ochocientos a novecientos reales, y cincuenta botones de cristal y oro y un centauro con una piedra y una perla y oro; y una sortija de esmeralda y oro; y un agnus dei de cristal y oro; y una cadenilla de oro, y una cruz de oro con lignum crucis, y una rejuela de los pies cubierta de plata que se vendió en trescientos reales; y unas vinajeras de plata y un cabestrillo de oro y un vasico de plata dorado pequeño y otro vasico de plata dorado mayor; un coco y un pomo de plata para poner con agua de olor en el brasero, y un candil de plata que se vendió en cuatrocientos reales, y un brasero grande plateado que se vendió en cuatrocientos reales, y otro pequeño de hierro plateado que valdría cien reales, y trescientas varas de lienzo casero que valía cada vara a cuatro reales, todo lo cual le envió su padre después que nos casamos, y así mismo le envió mil reales, y si más pareciere de lo dicho que nos dio el dicho mi suegro durante nuestro matrimonio, mando se le pague a la dicha mi mujer [...] yten declaro que al tiempo que me desposé con la dicha doña Ana de la Cerda, mi señora mujer, yo tenía las casas de mi mayorazgo, que son junto a la iglesia de señor San Miguel de esta ciudad de Valladolid y más los juros y censos y bienes contenidos en la partición que hice con mis hermanos el año de mil y quinientos y setenta y tres ante Antonio de Cigales, escribano del número de Valladolid, y más quince reposteros de mis armas que hice en Salamanca y quince paños de guadamecí dorados que después que me casé vendimos en Pamplona cuando me vine proveído a la Chancillería de Granada y más tenía mucha parte de la librería que hoy tengo, como parece por un memorial que tengo en mi poder y en mi escritorio, porque parte de ella he comprado después que me casé, y más tenía cantidad de plata de servicio en platillos y salero y jarro y cuchares hasta doscientos ducados de valor, poco más o menos, que después que me casé vendimos y más tenía algún ajuar de casa [...] yten digo y declaro que en los bienes y herencia que dejó el dicho mi suegro al tiempo de su fin y muerte, se entró en ellos el señor don Andrés de la Cerda mi cuñado y hermano de doña Ana mi mujer y después hice partición con el dicho señor don Andrés de la parte y herencia que le toca a la dicha doña Ana su hermana ante Luis de Heredia escribano real de la villa de Madrid año de 1601 y quedó por partir un vaso grande de cristal y oro que vinculó el dicho mi suegro y le tiene en su poder y si no tuviere hijos es de doña Ana; y la casa que es enfrente de la Merced hereda don Mauro de Luzón, deudo suyo que reside en Orense en Galicia, el cual don Mauro ante todas cosas ha de pagarnos la cantidad de maravedís que mi suegro labró en la dicha casa con voluntad del señor doctor Luzón, prior de la orden de señor Santiago, tío de su madre de la dicha doña Ana, difunto, que fundó el mayorazgo y vínculo de la dicha casa [...] y no teniendo hijos [...] el dicho don Mauro, hereda la dicha doña Ana mi mujer [...] yten digo y declaro que mi señora doña Leonor de Benavides, mi hermana que haya gloria, por su testamento hizo ciertas mandas y a don Diego de Vega y Alarcón, su marido, le dejó por usufructuario e instituyó por sus herederos al señor capitán Nicolás de Benavides mi hermano que haya gloria y a mí y sobre la dicha validación del dicho testamento tratamos entonces pleito con el dicho don Diego de Vega y salieron sentencias [...] y después el dicho señor Nicolás de Benavente y yo nos concertamos con el dicho don Diego de Vega y Alarcón y partimos por iguales partes lo que hubimos de su hacienda y herencia [...] y por una cláusula del dicho testamento parece que la dicha señora doña Leonor de Benavides mi hermana mandó que después de los días del dicho don Diego su marido, de sus bienes se fundase una capellanía de mil ducados y [...] muerto el dicho don Diego [...] el dicho señor Nicolás de Benavente y yo somos obligados cada uno de nos por cada quinientos ducados para la fundación de la dicha capellanía conforme al dicho testamento, mando que muerto el dicho don Diego de Alarcón se requieran y pida a la señora doña María de Benavides, mi sobrina, por sí y sus hermanas hijas del dicho señor capitán Nicolás de Benavides y a su curador si le tuviere para que con quinientos ducados que se den de mi parte... den de su parte [...] otros quinientos [...] yten digo y declaro que las casas principales que yo tengo y dejo en la parroquia de señor San Miguel de Valladolid son de mayorazgo que instituyó y fundí el licenciado Cristóbal de Benavente mi señor y padre y yo las he morado y gastado muchas sumas de maravedís en repararlas y reedificarlas [...] y después de  mis días ha de suceder en él [mayorazgo] don Cristóbal de Benavente y Benavides mi hijo mayor y los demás conforme a la institución y fundación del dicho mayorazgo, que pasó ante Francisco Cerón, escribano del número de Valladolid [...] septiembre del año de mil y quinientos y cincuenta y siete a que me refiero [...] y cumplido y pasado este mi testamento y lo en él contenido, dejo por mis herederos universales de todos mis bienes, derechos y acciones habidos y por haber que me pertenecen y pueden pertenecer en cualquier manera a don Cristóbal y don Bartolomé y don Juan y doña Ana y doña Mariana y doña Paula de Benavente, mis hijos y de la dicha doña Ana de la Cerda y Luzón mi mujer, y digo que doña Inés y doña Isabel mis hijas están monjas en el monasterio de San Quirce de esta ciudad y no han profesado y tienen renunciadas las legítimas, digo que si no profesasen entren con los demás sus hermanos a heredar mis bienes con la bendición de Dios nuestro señor [...] [...] dexo por mis tstamentarios y albaçeas a doña ana de la cerda y luzon mi señora muger y al señor don francisco de contreras del consejo real de su magestad y a los señores lidenciado vigil de quiñones del real consejo de la santa inquisicion y al señor licenciado salcedo del real consejo de las indias y a fabio nelli de espinosa vezino de valladolid [...] [...] en valladolid a nueve de junio de mil y seiscçientos y cinco años [...] yten digo y declaro que yo he gastado en las casas en que al presente vivo que son en la perrochia de san miguel que dejo binculadas el licenciado cristobal de benavente mi señor y padre trece o catorçe mil ducados como constara por mis libros porque las ha reedificado y si toda esta cantidad la llebase don cristobal de benavente mi hijo mayor bendrian a quedar defraudados sus hermanos y hermanas en su lijitima ansi por el dicho gasto de las dichas casas como por los muchos gastos que he hecho con el dicho don cristobal mi hijo en salamanca y en napoles = quiero y es mi boluntad que se le quenten todos los dichos gastos y que los frutos que rentaren las dichas casas por cinco años despues de mis dias sean para pagar los çensos que he tomado para la dicha obra y lo demas para que se reparta entre el y sus hermanos por iguales partes por ser mucho lo gastado en las dicgas casas tomando para si treçientos ducados de renta cada año lo qual le pido benga en ello y no ponga pleito a sus hermanos pues le quedan despues las dichas casas reedificadas que le rentaran mas de dos mil y quinientos ducados [...]