El chino Romanones

El chino Romanones Es noticia que unos chorizos hayan robado a la condesa de Romanones y no hayan sacado más que trescientos euros, menos de lo que consiguen por golpe esos niñatos que  asaltan a jubilados que acaban de cobrar la pensión. Tanto pasamontañas y tanto guante blanco ¿para qué? para hacer el ridículo. Parece mentira adónde hemos llegado. En mi niñez, Romanones formaba parte del panteón habitual, con el tonto de Coria, el feo Picio y el sacamantecas. Tiene más dinero que Romanones, decían, porque los viejos de aquellos años habían conocido los manejos del cacique de Guadalajara. Como decir hoy que uno tiene más dinero que Amancio Ortega. El abuelo hace la fortuna, los hijos la dilapidan y los nietos se quedan con cara de tonto,  pesados narradores de pasadas glorias familiares. La condesa dice que la trataron inmejorablemente ¿Cómo no? ¿Qué queréis, hijos míos? Porque con noventa y un años llamará a todo el mundo hijos e hijas, como las cajeras de los supermercados ¿Que abra la caja fuerte? La abro ¿Que os de las llaves de los armarios? Os las doy ¿Que os entregue la cartera? Os la entrego ¿Que queréis dinero? No, no, que no, que no, con la música de María Cristina me quiere gobernar que la Romanones debió bailar en sus mejores tiempos. Unos ingenuos que, además, no leen los periódicos ¿Acaso no se han enterado de que el dinero ya no está en los títulos nobiliarios, sino en los nuevos ricos? Políticos, banqueros, promotores... Unos iluminados que, a lo mejor, están planeando ahora su siguiente golpe poniendo por objetivo a Tita Cervera o a la duquesa de Alba. Me da no se qué, hijos, que hayáis hecho el paseo en balde; dinero no tengo ¿que tal una dehesa?. Si leyesen los periódicos sabrían que el dinero lo tienen nuevos ricos como el chino que ha comprado el edificio España de Madrid, al que, si yo fuese condesa, intentaría colocar mi título por una pasta gansa. Porque ¿de qué vale un título sin dinero? ¿y el dinero sin títulos? El chino Romanones.